Cañon del Colca

La Ruta Collagua – Valle del Colca

En la parte alta de la provincia de Caylloma, departamento de Arequipa, se encuentran los pueblos que conforman el microcorredor: Sibayo, Callalli, Tuti y Canocota.

El producto “Ruta Collagua”, ofrece actividades culturales y vivenciales con la población combinando arqueología, tradiciones y actividades con las comunidades collaguas.

LUGARES A VISITAR

Ventana del Colca

Es una milenaria formación pétrea que asemeja una ventana, con una vista realmente impresionante.

Mollepunko

Estas cuevas  han  sido habitada por los hombres del periodo arcaico y preceràmico. Se dice que datan de  los años 6000 a 3000 a.C. En su interior se encuentran grabadas pinturas rupestres que representan el proceso de transición del poblador del Colca de cazador a ganadero.

Castillos encantados

Serie de formaciones geológicas creadas por acción del viento y la lluvia, en un área ubicada a 3,880 msnm.

Centros artesanales

El trabajo de las fibras y la producción de los tejidos es una actividad que se realiza desde tiempos inmemoriales, la destreza adquirida que mezcla modernidad y costumbres caracteriza la producción artesanal , la que luego es dispensada a las principales tiendas artesanales del país y de otros paises vecinos

Casas Vivenciales

Los pobladores se han esmerado en reconstruir sus casas de acuerdo a las características de la arquitectura local, muros de piedra y techos de piedra, con estucos ocres, aseguran la vistosidad de sus viviendas. Aquí se puede realizar actividades cotidianas junto a las familia de la zona.

Piscigranja

La Piscigranja de Sibayo cuenta con más de 15 pozas de truchas

Paraccra

Conjunto arquitectónico ubicado a 3.2 Km de la plaza principal de Sibayo, pueblo antiguo collagua, presenta un conjunto de habitaciones circulares y cuadradas andenes y canales de riego.

Momia Amaytera

El Colca abunda de sititos arqueológicos y de restos que hablan de los antiguos pobladores Collaguas, la momia de la maytera es un mudo testimonio de esas poblaciones, que alargaban sus cabezas, para parecerse a su Apu Tutelar .

Pueblo de Tuti  Tuti

Entre los 3.700 y 5.800 m.s.n.m. Su producción agrícola está basada en habas, papa, quinua. Ubicado al pie de una hilera de cerros, a manera de miradores naturales desde donde se puede apreciar el pueblo, la campiña y el pequeño cañón,  una laguna, así como la bocatoma de la irrigación majes. El distrito es considerado como uno de los criadores de ganado vacuno Brown Swiss. y Ovino Hans Pierre Dow y productores de leche y derivados.

Pueblo de Canocota

Entre 1571 y 1574 pertenecía al repartimiento de Yanque Collawas, en que se formaron las reducciones. Una de sus actividades económicas más importantes se encuentra la agricultura, entre ellas destaca la producción de habas.

Campiña Canocota

Canocota tiene una producción agroecológica importante, las habas son uno de los productos agrícolas que mejor se dan en esta zona, el manejo de los espacios agrícolas y el uso del agua, abundan en tradiciones y costumbres, como el escarbo de acequia, la danza de la Q´onchopa.

CONTACTO: CONSORCIO COLLAGUA LLACTACUNAC ÑANNI

Filemon Samayani – Sub Gerente: +51 958022190

 

 

Distrito de Callalli

 

Distrito de Sibayo

 

Distrito de Tuti

 

Anexo de Canocota y Distrito de Yanque

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la ruta alimentaria como producto turístico rural para el desarrollo económico local

La ruta alimentaria es un recorrido organizado de un producto de identidad territorial que permite conocer el proceso productivo agropecuario, industrial y posteriormente, la degustación del producto final. También ofrece atractivos turísticos y servicios complementarios a este recorrido. Además, debe brindar actividades relacionadas con los elementos distintivos de la misma: comida, producción agroindustrial, actividades rurales, entretenimientos en la naturaleza y actividades propias de la cultura regional y sirva como medio de promoción para incrementar la economía local.

El desarrollo de la ruta alimentaria debe estar compuesto por:

a)      Centros de producción;

b)      Recursos y atractivos complementarios

c)      Degustaciones de los productos

d)     Servicios complementarios (actividades rurales que podrían realizar)

e)      Alojamientos

f)       Alimentación con comidas en base a los alimentos promovidos.

La creación de una ruta alimentaria puede brindar beneficios entorno, no solo a su principal eje, sino también a su zona de influencia, esta permitirá:

  • Crear un espacio de cooperación para las pequeñas empresas.
  • Mejorar la calidad de los productos
  • Dar un mayor valor de los productos regionales.
  • Dinamizar las economías locales.
  • Promover los alimentos regionales y la mejora continua de su calidad.
  • Promover la cultura gastronómica local.

La importancia del desarrollo de la ruta alimentaria responde a la creación de nuevas alternativas de trabajo, promoviendo alimentos locales relacionados al desarrollo de una identidad y, consecuentemente, la visita al producto regional, su promoción y mejora de producción del mismo. A partir de esto, se puede crear un distintivo de calidad o una “Denominación de origen”, acarreando mayor productividad y promoción; y los turistas son, sin duda, un vehículo de gran valor para conseguir este propósito. Es necesario promover una adecuada planificación turística con voluntad política, enlazada con el sector público y privado, teniendo en cuenta la sostenibilidad del territorio, las empresas y los recursos objeto de aprovechamiento turístico.

La organización de la ruta alimentaria se divide en cuatro grandes partes:

1. Los centro de producción donde se desarrolla la ruta, con características de capacidad producción y características de interés turístico para el visitante. Los centros de producción deben tener ciertos criterios antes de considerarlos como atractivo turístico, tales como:

  • Capacidad de producción
  • Aplicación de BPM (Buenas practicas en manufactura)
  • Limpieza /Aseo
  • Seguridad industrial
  • Marca del producto
  • Forma de explotación
  • Infraestructura básica sanitaria
  • Ambiente para visitantes
  • Personal para el visitante
  • Servicios Higiénicos
  • Distancias en Kilómetros /Tiempo
  • Accesibilidad

2. Los recursos turísticos circundantes que alimentan la ruta.

3. La planta turística base existente para la ruta.

4. Los servicios complementarios, como actividades rurales y/o emprendimientos de la zona.

Fuente:

Ernesto Barreda y otros.

 

El turismo rural con gestión comunitaria

El turismo rural se define como aquella actividad turística realizada en el espacio rural, donde se brinda una oferta diversificada de acciones relacionadas al contexto, cuya motivación es el contacto con el entorno natural y cultural. Este se puede ofrecer si existen recursos y atractivos para el turista, así como las labores habituales del campo (agropecuarias, ganaderas, agrícolas, etc.) y culturales que son materia de interés turístico. Es así que el turismo rural impulsa a los actores de las comunidades a preservar su identidad y promover el desarrollo económico local.

El turista se convierte en parte de la comunidad durante su estancia en la misma, en donde observa, aprende y cuida las costumbres del lugar, cohabitando con el mundo rural, además de sensibilizar al visitante el respeto y el valor de su identidad cultural. Un producto de turismo rural con gestión comunitaria es el deseo de ofrecer a los visitantes un contacto personalizado, de brindarles la oportunidad de disfrutar del entorno natural y las costumbres locales de las zonas rurales y, en la medida de lo posible, de participar en las actividades, tradiciones y estilos de vida de la población.

Las actuales tendencias del mercado han abierto diferentes posibilidades para el desarrollo de otros tipos de turismo en lo que se encuentra fuertemente vinculado a espacios rurales y naturales. El progresivo deterioro del medio ambiental y la pérdida de identidad cultural, causadas por un manejo indiscriminado de los recursos naturales y culturales es debido a la falta de concienciación del sector turístico. Este deterioro ha llevado en los últimos años a generar una valoración por el entono natural, que los destinos turísticos tengan, en su concepción y desarrollo, determinados componentes medioambientales, que cada vez son identificados más con la calidad turística como la sostenibilidad de los recursos y preservación de comunidades.

De esta manera, se puede comprender el turismo rural con gestión comunitaria, a la actividad turística organizada y autogestionada por las mismas comunidades rurales. Un tipo de turismo que valora, respeta y fortalece la organización tradicional, su identidad local y su patrimonio natural y cultural, genera empleos e ingresos complementarios, y a su vez, crea espacios de encuentro, interculturalidad y amistad con viajeros responsables y respetuosos. La oferta del turismo rural comunitario primero debe garantizar la autogestión y sustentabilidad de las comunidades locales y su patrimonio natural y cultural por encima de la misma rentabilidad. El turismo rural de base comunitaria es específico y como tal, debe analizarse y planificarse de manera organizada y participativa.

Para desarrollar el turismo rural con gestión comunitaria debe existir ciertas condiciones, tales como:

a)      Dentro de la comunidad debe de existir actividades agropecuarias, pecuarias, agrícolas, cultivos tradicionales, manejo de fauna, comunidades, recursos naturales y culturales u otros capaces de generar un interés en el visitante.

b)      El turismo debe concebirse como una fuente de ingresos complementaria a las actividades tradicionales del ámbito rural.

c)      La participación e involucramiento de manera directa e indirecta de la población local en la actividad y su comercialización.

d)     La comunidad debe ser consciente de los impactos de los cambios potenciales que el turismo trae consigo y debe tener el interés por el desarrollo de la actividad turística.

e)      La no existencia de peligros evidentes contra el patrimonio natural, cultural y humano de las comunidades.

f)       La accesibilidad a la comunidad y sus recursos.

g)      Existencia de infraestructura básica mínima.

h)      Existencia de servicios de alojamiento, alimentación, instalaciones complementarias, actividades de esparcimiento y recreación, reales o posibles, adecuados al contexto local natural y cultural.

i)        Los productos que se elaboren deben basarse en los recursos naturales y culturales de la comunidad.

j)        Los emprendimientos deben estar de acorde a la demanda real y potencial de los visitantes.

El turismo rural de gestión comunitaria genera beneficios complementarios a la actividad principal que desarrollan, entre otros, como:

  • El turismo rural se integra en la economía local, y a las actividades propias del medio rural, ya que se trata principalmente de explotaciones a pequeña y mediana escala controladas mayormente por empresarios locales.
  • Frena la migración con nuevas alternativas económicas, dinamizando los ingresos de las comunidades rurales e involucrándose en la prestación de servicios, complementando la actividad agropecuaria y artesanal. Dando trabajo para la familia campesina y, en especial, para el joven y la mujer rural, disminuyendo el abandono del lugar de origen.
  • Se puede garantizar el uso racional del entono natural, promoviendo la conciencia ambiental de las comunidades.
  • El intercambio cultural facilita el conocimiento de otras formas de vida enriqueciendo la propia.
  • La importancia que dan los visitantes a la cultura y tradiciones locales (gastronomía, artesanía, folclor, costumbres, actividades tradicionales, etc.) hacen preservar, conservar y recuperar a largo plazo las mismas, sin ninguna imposición sino en concertación con las comunidades.
  • Contribuye al reforzamiento de la identidad cultural-local relacionados a los beneficios de los conocimientos producto de la investigación especializada (biología, antropología, arqueología) para poner en valor el patrimonio cultural y natural. Esta valoración supone un aliciente para la recuperación y conservación de la arquitectura tradicional, su ingeniería y el medio ambiente.
  • Mejora el nivel de vida de la población local con infraestructura y servicios locales, por ejemplo, carreteras, transporte público, comercio, servicios públicos, etc.

No cabe duda que las comunidades gestionan, de manera directa, sus recursos y obtienen mayores y mejores beneficios tanto económicos y sociales. Promover la diversificación de actividades en el mismo ámbito genera también una mayor estancia en los lugares de destino.

Asimismo, fortalecen el desarrollo de diferentes alternativas turísticas, como las rutas alimentarias que impulsan el desarrollo económico local en un ámbito rural, la mejora las condiciones de los productos que elaboran, fortaleciendo y valorando la tenencia de la tierra, la identidad cultural y el saber local. Mejorando condiciones de venta, calidad, y las buenas prácticas agrícolas y ganaderas.

Fuentes consultadas:

Ministerio de Comercio Exterior y Turismo